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"Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra." Todos
nosotros tenemos un sistema de valores que nos ayudan a diferenciar unas cosas de otras,
aquello que debemos hacer de lo que no debemos hacer, lo que está bien y lo que está
mal, lo que vale más y lo que vale menos, etc.
Pero ese sistema es completa y absolutamente subjetivo, puesto que únicamente lo ponemos
en función de una serie de cosas que pueden ser medidas por la mente y a través también
de unas pautas que nos intenta fijar la sociedad. En este caso suele ser muy típico decir
que una persona vale más conforme más estudios tiene, riqueza, un puesto de importancia,
fama, ... La mayoría de la gente se pasa toda su vida luchando por conseguir toda una
serie de "ventajas materiales" considerando que así será mejor. ¿Cuanta gente
hay en el mundo que se infravalora sólo porque no tiene estudios o tiene muy pocos?
Es cierto que para prosperar en esta sociedad o mundo en el que vivimos se hace necesario
luchar con las reglas del juego y procurarse la mayor riqueza que se pueda. Pero el
absoluto engaño está en pensar que esa prosperidad nos hace ser mejor personas o nos
hace, por lo tanto, ser más valorados ante Dios.
En el sueño de Dios sólo hay una escala que mide a las personas. Aunque para Dios nadie
es mejor que otra persona, ni vale más, pues toda vida, sea como sea es valorada; sí
existe una escala que ubica a todos los seres en lo que se llama escala evolutiva. En un
patrón muy general lo vimos en el principio de correspondencia. ¿Pero qué es lo que nos
hace ser humanos? El poseer un tipo concreto de vibración. ¿Y qué es una vibración?
La ciencia ha demostrado claramente que todo está en movimiento, todo está formado por
moléculas que se mueven, y que a su vez están formadas por átomos que también se
mueven y a su vez por iones y electrones que también se mueven. De alguna manera desde la
creación más minúscula hasta la más inmensa que se nos pueda ocurrir como las
galaxias, está en movimiento continuo. Ese movimiento, que es circular, está conforme a
una escala de velocidad; es decir, puede ir muy lento, tan lento que no seamos capaces de
percibir el movimiento, o muy rápido, tan rápido que tampoco seamos capaces de percibir
dicho movimiento. Así en una escala infinita de velocidades toda la creación divina se
mueve.
En este sentido podemos situar a nuestro cuerpo y a nuestro espíritu. La materia es de
baja vibración, lo que la hace densa. Y ser de baja vibración significa que está
compuesto por una energía que se mueve algo lenta. Cuanta más baja sea la vibración de
una creación más lenta se mueve. Respecto a nuestro espíritu, este es de alta
vibración y por lo tanto las partículas de energía que lo forman se mueven más rápido
haciéndolo menos denso.
Ahora bien, el ser humano ha de compartir materia y espíritu, y aquí es donde comienzan
a aparecer las divisiones o niveles dentro del propio gran nivel del ser humano. Por regla
general se entiende que aquellas personas que son negativas mantienen a nivel global
(materia + espíritu) una baja vibración. Mientras que aquellas personas que son
positivas a nivel global, mantienen una alta vibración.
¿Pero qué se entiende por personas positivas y negativas? "Por sus actos los
conoceréis", decía Jesús. Aquellos individuos, que se pasan todo el día
criticando destructivamente a los demás, que son esclavos de su ego, aquellos que están
todo el día pensando en cosas tristes o en catástrofes o que todo va mal, aquellos que
suelen odiar a alguien, aquellos que mienten, que viven en una farsa, que aparentan lo que
no son, que pasan por encima de los demás, etc. En definitiva, aquellos individuos que
tienen comportamientos denominados DESTRUCTIVOS, es decir, que no son útiles al
espíritu, mantienen una baja vibración. No significa que solamente aquel que reúna
todas las condiciones o que siempre se comporte así tenga una baja vibración. Pues el
mero hecho de realizar en algún momento una de estas cosas ya es motivo de que nuestra
vibración sufra un descenso. De manera que cuantos más comportamientos destructivos
tengamos más nos irá bajando nuestra vibración. ¿Y qué consecuencia tiene? Cuando
dejamos que nuestras vibraciones bajen nos hacemos más vulnerables a las desgracias, a
vivir completamente estresados el sueño del mundo. Nos dejamos arrastrar por todo lo que
nos pasa y nos perdemos en un mar de confusiones y dudas continuas. Nos volvemos más a la
defensiva, y a su vez atacamos más a otros. En conclusión: somos mucho más
desgraciados.
¿Y cómo se puede mantener una alta vibración? Realizando todos aquellos actos que son
denominados CONSTRUCTIVOS. Es decir todo aquello que no busque el herir al prójimo,
interfiriendo su libre albedrío, por lo tanto, dejando de ser esclavos de nuestro ego. Es
decir, comenzar a conocernos y deshacernos de toda esa subjetividad que llevamos dentro
para descubrir nuestra verdadera esencia divina, ésa que realmente debería llevar la
batuta de nuestra vida. ¿Y por qué? Por qué entonces seríamos más felices,
comprenderíamos el sentido de nuestra existencia, y la armonía se instalaría en nuestra
casa. ¿Y cuál es la herramienta más poderosa para elevar nuestras vibraciones? El Amor.
Por ello se dice que dios es Amor, que es el Creador. Pero el ser humano no está
preparado para subir de vibraciones de forma demasiado brutal. Entendiendo por brutal,
subir muy alto y demasiado rápido, porque nuestro cuerpo, como es de baja vibración no
lo soportaría. Sólo unos pocos lo han conseguido, aquellos a los que los textos llaman
"iluminados". Los demás seres humanos debemos ir subiendo a ritmos más lentos
y más dosificados, pues las purificaciones a las que nos tenemos que afrontar son
inmensas.
Por eso a veces hemos escuchado de nuestros amigos un comentario como "ese individuo
me da malas vibraciones" o "eso que me cuentas me produce unas fantásticas
vibraciones". Ahora ya estás en disposición de entender qué se esconde detrás de
esos comentarios.
Las vibraciones también se traducen en música y en colores. Por ejemplo los colores que
más opacos son nos dicen que hay bajas vibraciones, mientras que los que son más
cristalinos y puros, nos hablan de que hay buenas vibraciones. La música más estridente
baja vibraciones, mientras que aquella armoniosa las eleva.
Así que de una manera global podemos por el principio de correspondencia decir que a
pequeña escala, por ejemplo en nuestras vidas hay bajas y altas vibraciones, y a gran
escala podemos decir que también sucede así en la Creación. De esta manera aquello a lo
que se llama "las tinieblas", "seres diabólicos", "la
oscuridad", "el mal", etc posee una vibración muy baja, mientras que
aquello a lo que llamamos "divino", "el bien", "la luz",
"seres angélicos", "maestros", "guías de luz", etc son
creaciones divinas de elevada vibración.
Y como todo se mueve, todas las creaciones pueden bajar y subir de vibración según su
comportamiento.
¿Y como se relacionan esas vibraciones? Se repelen. Quiere decir esto, que aquellos
individuos negativos sólo encontrarán gente como ellos, mientras que aquellos individuos
positivos estarán rodeados de buena gente. Así que si a veces te preguntas por qué
tienes los amigos que tienes, échate un vistazo y lo verás. "Dios lo cría y ellos
se juntan", por la ley de las vibraciones.
Generalmente tenemos a nuestro alrededor a individuos de nuestra vibración, o de una
vibración un poco inferior o un poco superior. Pero nunca de una diferencia abismal.
Sólo seres muy elevados como por ejemplo los ángeles son capaces de evitar las
consecuencias de las bajas vibraciones de muchos seres humanos y acercarse a ellos para
poder ayudarlos. |
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