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"Todo es dual; todo tiene su par de opuestos; los semejantes y
desemejantes son los mismos; los opuestos son idénticos en naturaleza, difiriendo sólo
en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades, todas las paradojas
pueden reconciliarse."
¿Cuantas veces hemos escuchado que los polos opuestos se atraen? ¿Que todo es lo mismo
manifestándose de formas distintas?... Muchos se pueden estar preguntándose realmente a
qué se refieren cuando se habla sobre ello.
El ser humano está muy acostumbrado a clasificar el mundo que le rodea a través de las
aparentes diferencias que existen en él. De esta manera va agrupando y jerarquizándolo
todo. Pero si nos guiamos hacia un nivel más profundo, podremos comprender que realmente
todo se reduce a la existencia de la dualidad o polaridad positiva o negativa. El gran
ejemplo que se utiliza para entender este principio es el de la temperatura. Si cogemos un
termómetro y lo introducimos en agua fría obtendremos un determinado grado de
temperatura, si lo introducimos en un vaso con agua caliente, el termómetro reflejará
otro muy diferente. Así pues el hombre ha llamado "calor" a un tipo de grados
de temperatura, y "frío" a otros. Pero a pesar de la diferencia de grados, y de
la forma diferente de manifestarse cada uno de los elementos, en el fondo sólo es
Temperatura. Es decir, es exactamente lo mismo, manifestándose de maneras distintas.
Si echamos un vistazo a nuestro alrededor observaremos que todo se mueve por este
principio. Otro ejemplo claro es la diferencia entre el blanco y el negro. Ambos son
reflejo de unas determinadas vibraciones que emiten un color. En el blanco residen todos
los colores y en el negro no reside ninguno. Aunque en apariencia son muy distintos, a
niveles más profundos son lo mismo. Y ocurre igual con la luz y la oscuridad, con el
hombre y la mujer, lo bueno y lo malo...
Ahora bien, si realmente nos interesa conocer este principio es por sus consecuencias a
nivel mental. Porque en nuestra mente también se ve reflejada continuamente la polaridad.
Un ejemplo clarísimo es el del Amor-Odio. Hay varios dichos que hablan de que del odio al
amor hay un paso, e viceversa. Aunque todos comprendemos que son manifestaciones
totalmente distintas, una de tipo positivo y otra de tipo negativo, no se puede negar que
ambas son en su esencia lo mismo. Por ello, una se puede transmutar (transformar) en la
otra en cualquier momento. Lo mismo sucede con el valor y el miedo, la alegría y la
tristeza, ... Todos son un tipo de sentimiento que puede manifestarse de maneras muy
distintas, desde la manifestación de vibración más baja hasta la manifestación de
vibración más alta.
En conclusión ¿por qué nos interesa tener siempre presente en nuestro comportamiento
este principio? Si tenemos presente que la dualidad es transmutable en esencias similares
y no distintas, es decir, el amor se puede transmutar como hemos dicho en odio, pero nunca
en un color negro, en frío, ... Y si tenemos presente que los polos negativos son de más
baja vibración que los positivos, seremos capaces de conseguir transmutar nuestra mente
en algo mucho más elevado. Y como ya sabemos que Todo es Mente, significa que podremos
hacer de nuestro mundo un mundo mucho más feliz y armonioso.
¿Y cómo se logra esto? Pues de una manera muy fácil y que todos conocemos: el
pensamiento positivo. Por ejemplo, si una mañana nos levantamos muy tristes o desganados,
en vez de permitir que esa vibración baja nos afecte el resto del día, procuraremos
elevar nuestra mente, pensando cosas bonitas que pueden suceder o que han sucedido. Es
decir transmutando nuestra mente hacia la alegría. Por eso cuando te dicen que ames a tu
enemigo, te están diciendo que transmutes tus pensamientos negativos hacia dicho
individuo que te perjudican porque son de baja vibración, a unos positivos de alta
vibración como es el amor. Además como ya sabes que odio y amor son de la misma esencia,
tienes por tanto la prueba que necesitas de que realmente puedes transmutarlos uno en
otro.
Y así con todas las facetas de tu vida, de manera que tu tienes la llave de tu
elevación. Lo que tu pienses es lo que te define, y es lo que se acercará hacia ti. Así
que si quieres que las cosas en tu vida comiencen a ir mejor, transmuta tu mente del
pensamiento negativo de que todo te va mal, hacia el positivo de que todo irá bien. |
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LAS LEYES HERMÉTICAS |
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