"Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos
de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la
medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma medida de su movimiento hacia la
izquierda; el Ritmo es la compensación."
Para comprender este principio hay que tener muy claro el anterior. Para intentar
transmitir las las cosas más claras vamos a poner el siguiente ejemplo: si nosotros
cogemos un péndulo y lo balanceamos hacia un lado observaremos que tras llegar al final
de ese lado poco a poco se va dirigiendo hacia el lado contrario. Lo más importante es
que el mismo recorrido que realiza hacia la derecha, después lo va realizando hacia la
izquierda. Es a esto a lo que se refiere la ley cuando habla de "compensación".
En el universo como en los seres que habitan en él ha de existir un necesario equilibrio
que sólo se ve alcanzado por esta "compensación".
Por ejemplo a niveles físicos, el día le sigue la noche y a la noche el día. Si no
existiera la ley de compensación podría haber un desequilibrio que nos hiciera tener
noches y días aleatorios, sin un orden lógico. Otro caso es el de las estaciones, el
contrapunto del verano es el invierno y viceversa, el contrapunto de la primavera es el
otoño y viceversa. Las cuatro estaciones mantienen un equilibrio lógico. También sucede
así en el período de vida de una estrella, cuando nace se va acercando a su período de
madurez a su momento más álgido, y cuando lo pasa vuelve de nuevo hacia un período sin
fuerza y termina por morir. Al clima también le pasa lo mismo, a periodos importantes de
sequía le suele suceder períodos importantes de lluvia, ...
Al ser humano le sucede otro tanto de lo mismo en sus planos físicos, mentales y
espirituales. Es por eso que resulta de vital importancia conseguir desvelar cuáles son
nuestros ciclos, para poder neutralizarlos. Es decir, la ley del ritmo no se puede
destruir, pero eso no significa que no se pueda escapar de ella, en lo que se llama la
"ley de neutralización".
La actividad mental-sentimental del ser humano suele ser generalmente como vemos en el
gráfico. Es decir inevitablemente nos dejamos arrastrar por períodos de sufrimiento y
depresión a los cuales le sustituyen finalmente en la misma medida períodos de gozo y
placer. Es cierto que ese gozo y placer experimentado es realmente maravilloso, pero es
inevitable que después llegue otro período de sufrimiento en la misma medida.
Pero como hemos hablado hay posibilidad de neutralizar los efectos del ciclo
desplazándonos a nuestro ego superior, es decir, permitiendo que el proceso sólo
funcione a niveles inconscientes, pero que no arrastre consigo los niveles conscientes.
Visualmente sería como ver que se acerca un período de sufrimiento y en vez de arremeter
contra él nos situamos por encima. Realizando este tipo de proceso vamos adecuando
nuestras fuertes ondas sentimentales-mentales anteriores a unas ondas cada vez más leves,
de manera que la serenidad y paz se va instalando en nuestro interior impidiendo que el
ajetreo "mundano" nos arrastre con él. Pero esto se puede decir que trae
consigo un "inconveniente", es decir, es cierto que poco a poco conseguimos que
el sufrimiento nos vaya afectando mucho menos, pero por la ley de la compensación
también es cierto que los gozos serán menores. Sería algo parecido al gráfico.
Los herméticos además aplican esta ley del ritmo incluso a ciclos mucho mayores. Para
ellos estos ciclos también se sufren a través de las numerosas encarnaciones del alma.
De manera que si una vida anterior la tuvimos llena de sufrimientos, la siguiente estará
llena de grandes ilusiones, y la siguiente otra vez de grandes sufrimientos, etc. Por eso
es tan importante aprender cuanto antes a neutralizar sus efectos, ya que así las
sucesivas vidas serán algo mucho más equilibrado. |