| Recomendación
Alimentos
- Ricos en vitaminas del complejo B, para mejorar el estado general del sistema nervioso:
arroz, pan y cereales integrales, huevo, lácteos, nueces y verduras de hoja verde.
- Ricos en vitamina C, ya que ante la ansiedad o el estrés el organismo utiliza
rápidamente las reservas de esta vitamina: naranja, limón, pomelo, fresas, kiwi, mango,
casis, verduras de hoja verde, perejil, pimiento, tomate o patata.
- Ricos en magnesio, mineral del que suelen ser deficitarias las personas que sufren de
ansiedad: germen de trigo, frutos secos, pipas de girasol, acelgas, albaricoques secos
(orejones), algas marinas, tofu y salsa de saja.
- Ricos en fósforo, que regula eficazmente los procesos nerviosos: lecitina de saja (cada
mañana en el desayuno), productos lácteos y plátano.
Reducir
- Suprimir el café, el té y los refrescos de cola con cafeína.
- Moderar el consumo de chocolate.
- Suprimir el alcohol y el tabaco.
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Recomendación
Bebidas
- Tomar un vaso de leche templada un rato antes de acostarse porque contiene triptófano,
que ayuda a relajarse.
- Tomar una infusión de tercianaria y valeriana a partes iguales, a lo largo del período
que duren los ataques, tres veces al día.
- Tomar infusiones de pulsatilla y betónica, que poseen propiedades sedantes y calmantes,
tras las comidas y a media tarde.
- Parecidos efectos tienen las infusiones de verbena y de tila.
- Abundantes zumos de naranja, limón y pomelo, en el desayuno, por su riqueza en vitamina
C.
Actividades
- Siempre que se pueda, hacer ejercicios de respiración.
- Al levantarse y antes de acostarse, hacer rotaciones de cuello: lentas,
suaves, y en ambas direcciones.
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