| Mi historia ¿historia? no es dolorosa
de contar, tampoco alegre, no está llena de especiales alegrías ni especiales tristezas.
Quizá por la necesidad de ser conciso deba decir, mal dicho sin duda, que con mis
15 años y un balón en mis manos, porque solo eso me preocupaba: El balón, a mi padre ,
santo y seña de mi casa, formada con 4 hermanos/as más, yo el benjamín, le detectaron
un cáncer de páncreas. Como no creo que mi familia sea más especial que otras, en
absoluto, les digo que este trauma causó la desolación más absoluta en mi familia, mi
madre y hermanos mayores, que mayores lo son todos, ...........me dijeron,
concretamente mi hermano mayor, cruelmente la trascendencia del problema, de alguna forma
lo disculpo, pero me dejó una marca que difícilmente se irá de mi mente, sobre todo
porque con el transcurso de esa breve y fulminante enfermedad me vi en la necesidad
de atenderle, ya se sabe, con tanto dolor insoportable pues.........el niñato nuevo ese
(o sea yo) ni siente ni padece. Este
hombre(mi padre) se revelaba contra su enfermedad, se tiraba de la cama,(de
madrugada lo incorporaba) crujía, lloraba....fui el último en verle medio
lúcido, le ví dormir en su sueño eterno y lo agradecí. El vacío que me dejó su
marcha fué inmenso, como la de cualquier huérfano supongo, pero me sentí absolutamente
desprotegido, no, era un sentimiento era real, cada cual iba a lo suyo y yo me
quedé sin mi padre con mis 15 años y mi balón de fútbol.
Por ser ya era un niño desinquieto, me volví aún
más desinquieto, dicen, y dicen bien que problemático y escandalizador en los colegios,
buscaba mi propia identidad: protestaba, me reía abiertamente de profesores y
compañeros/as, pugnaba por ridiculizarlos, pugnaba pero no sabía porque
pugnaba........cuando me llegaba un momento de reflexión, divino momento, me daba cuenta
de mi gran soledad, de mi tremenda tristeza, solo, solo, solo. Solo es la palabra que me
ha marcado todos estos años.........me ha ido llegando la madurez casi sin esperarla,
ojalá junto a ella se vaya yendo la soledad.........pero esa soledad ha sido un
sentimiento que nunca se fué de mí, quizá ahora que no pienso en expulsarla de mi
vida se vaya.
Saludos a todos:
Jorge

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