| Bueno
quisiera contar mi relato lo más ameno posible:
Me llamo Yolanda y vivo en Cádiz,
nací en el seno de una familia obrera en Alemania y cuando tuve veinte meses me trajeron
a España, aquí crecí hasta que con la edad de cuatro años tuve una encefalitis
postsarampíonosa estuve ingresada más de un mes y 21 días en coma, sobreviví a esto y
mi vida fue normal.
Con la edad de nueve años un vecino
que teníamos, en casa me viola, hoy dicen abusos deshonestos, yo no sabia que hacia, solo
que me enseñaba los juguetes de una trastienda de la juguetería de su padre, yo no
podía decir nada a mis padres por que si no, no vería más los muñecos y así fui
creciendo hasta que pasado un tiempo una amiga de la calle me dijo que era lo que hacia,
tenia que callarlo, no podía decirle nada a mis padres, puesto que eran amigos de los
suyos. Fui creciendo con esto en mi interior, sintiéndome mal, sucia y culpable por no
haber dicho nada, a los dieciséis años conocí al que es hoy mi marido, Juan Antonio,
salíamos juntos y mientras que nuestras relaciones no profundizaron bien, pero después
las relaciones eran horribles, casi no me podía besar, comencé a padecer de nerviosismo
y mis padres me llevaron a un psiquiatra, el cual no soluciono nada, entonces fue cuando
lo confesé en casa, mi pobre madre se llevó un disgusto de aúpa y mi padre también, a
Juan se lo conté también y me ayudo como pudo a superarlo.
Estudie auxiliar de enfermería con
la suerte de colocarme en un hospital privado, en el cual me lleve tres años trabajando,
pero el ultimo fue el peor, Juan y yo habíamos decidido de casarnos y estabamos
arreglando las cosas, cuando una noche llegue a casa del hospital y me note un bulto en el
cuello (como un garbanzo), al día siguiente se lo comente a uno de los médicos y me dijo
que era duro y no tenia movilidad Comenzaron a hacerme pruebas, hasta que decidieron
hacerme una biopsia, esta daba negativo y en medio de esto me casé, mi vida tomaba rumbo,
era feliz, tenia un compañero médico que venia mucho a casa y un día le enseñe mi
cuello ya tenia cinco bultos, me ingresaron una y otra vez e hicieron biopsias (hasta
cinco) dio positivo, tenia un cáncer del sistema linfático, no podía decirlo en casa,
no quería que sufrieran, así que lo calle hasta no tenerlo muy claro, siguieron las
biopsias, ahora de medula, huesos, cuello otra vez y así hasta quitarme el bazo.
¡Luego vino la quimioterapia,
vaya!. Se me cayó el pelo, fatigas y mientras intentando hacer que los demás no
sufrieran, no quería hacerlo más difícil.
Por fin remite el cáncer y yo
quería tener hijos, pues ahora quizás no los pudiera tener, la quimio era castraste,
pero tenia que intentarlo así que nació Helena una niñita preciosa.
Mis padres estaban felices de ver
que todo había ido bien, luego mi padre enfermó de un aneurisma de aorta y murió, yo me
sentí culpable de su muerte, había sufrido con mi enfermedad, y cuando murió estaba
conmigo... yo no reaccione, no le di masaje cardiaco, lo cual me hacia sentir culpable,
más tarde entendí que no hubiese conseguido nada, tuve que fingir durante media hora que
vivía mi padre para que a mi madre le hiciese efecto un tranquilizante, era hipertensa y
diabética, eso era muy fuerte para mi.
A los quince meses del fallecimiento
de mi padre fallece ella de una trombosis o como bien me dijo un amigo y de pena por que
ella no luchaba por vivir, y murió.
Hoy tengo dos hijas preciosas, pero
la ansiedad no me deja tranquila.
Pero voy a luchar contra ella con
todas mis fuerzas, sé que tengo personas que me ayudan, vosotros y mis padres desde donde
quieran que estén también me ayudaran.
Espero no haberos aburrido,
pero este es el resumen de mi vida.
besitos a todos. Yoly

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